Siempre que realizamos viajes de negocios, nos vemos en el
dilema de qué llevar y qué no en nuestra maleta, qué hacer en
nuestro tiempo libre y, en sentido general, determinando cómo
nos manejaremos en viajes de negocios.
A
lo largo de mi trayectoria gerencial he aprendido algunas cosas
que me han funcionado y ayudado a hacer de los viajes
experiencias productivas, gratificantes y que han generado muy
buenos resultados en su aplicación.
Lo
primero es nunca partir hacia un viaje de negocios sin haber
realizado previamente una agenda con las actividades a ser
cubiertas en el mismo, las personas responsables y sus
teléfonos e emails de contacto. Esto nos permitirá planificar
cada día en agenda desde antes de salir de la casa.
Se
debe tener muy claro que es un viaje de negocios, no de placer.
Al hacer este discernimiento sabremos descartar ciertas
conductas y actividades poco apropiadas durante el mismo.
En
lo personal yo nunca injiero alcohol, aún cuando el mismo forme
parte de las actividades planteadas en agenda. Es mejor
mantenerse 100% en control de la situación y, por ende, en el
manejo de sus cinco sentidos.
Independientemente del idioma en el que vaya a desenvolverse
durante el viaje, evite el empleo de acrónimos y regionalismos.
Module correctamente y hable despacio. De la medida en que las
personas puedan entenderle dependerá el que pueda realizar
presentaciones más efectivas.
Aprenda algunas palabras básicas y de gran utilizad tales como
hola, adios, gracias, por favor, quien, donde, por qué, qué y
dónde en el idioma del lugar, así como algunos aspectos
importantes de conducta y cortesía. Esto denota un esfuerzo por
aprender aspectos del país visitado y tiende a ser recibido con
agrado. No tema a equivocarse en su empleo o pronunciación,
inclusive esto le ayudará a “romper” el hielo inicial.
De
ser de los que aplican la famosa frase de “al país que fuereis
haced lo que viereis” debe tenerse mucho cuidado y siempre
teniendo en cuenta lo que es ético y lo que no para ambas
culturas.
Vista siempre apropiadamente. Dependiendo de las
características del lugar incluirá o eliminará piezas de su
maleta pero siempre es mejor optar por vestir de manera formal
y conservadora.
Antes de partir al viaje trate de aprender un poco sobre el
país y las ciudades que estará visitando. Infórmese sobre la
moneda y el tipo de cambio.
Contemple si necesitará adaptadores para sus equipos
electrónicos tales como celulares, laptops, secardor de pelo en
el caso de las mujeres (los del hotel dejan el cabello
horroroso); esto es muy fácil sencillamente contactando el
hotel en el que se hospedará. No es excusable y se considera de
muy mal gusto el presentar este tipo de inconvenientes.
Evite a toda costa los temas sobre política y religión; éstos
tienden a ser muy apasionantes y, por lo general, nunca
terminan bien sus discrepancias. En mi caso siempre me ha
resultado el hacer uso de mi sentido del humor, este ayuda a
desarrollar un ambiente de fraternidad entre colegas; eso sí, y
acá tenga en cuenta y con mucho cuidado, nunca pero nunca
fundamente el humor en otros o en experiencias ajenas, que el
mismo sea siempre a sus expensas. Antes de decir o hacer algo
que para usted resulte chistoso pregúntese ¿cómo podría esto
resultar ofensivo para quienes me escuchan? Tampoco le
recomiendo hacer ni ser partícipe de entornos en los que se
realicen chistes subidos de tono.
Viaje ligero, sobre todo cuando necesite realizar conexiones
para llegar a su destino final; el viajar con equipaje de mano
le hará movilizarse con más rapidez y mayor facilidad. Siempre
considere un cambio de ropa adicional para imprevistos tales
como atrasos, reprogramación de vuelos o postergación de
reuniones.
La
puntualidad es vital, respete el tiempo ajeno. Por lo general
las agendas de viajes de negocios tienden a ser apretadas para
poder aprovechar al máximo el viaje. Hay culturas en las que la
impuntualidad es considerada una ofensa.
Pero y ya para concluir, lo que me ha resultado de maravilla y
dado excelente resultado siempre, ensaye cada reunión, cada
presentación; esto le ayudará a sentirse más confiado en sí
mismo y a mostrarse más preparado y suelto durante las
reuniones.
Buen viaje y hasta la próxima.
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La autora es
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Diseñadora Industrial especializada en Marketing y Alta
Gerencia
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Consultora de Empresas
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Co-Productora
del Programa Interactivo 3 a 5 con Pablo Ross